La comuna no es un bien que pueda apostarse caprichosamente, y si bien, la gente de Chajarí y sus colonias evidentemente no olvidó como el oficialismo local le dio la espalda, arrodillándose ante el modelo nacional, avalando el saqueo del sector productivo y tratando de “oligarcas” a nuestros pequeños productores de la región, cuando cualquiera que vive en la zona y tiene un mínimo de coherencia en su pensar y proceder sabe que son el motor de nuestra ciudad, los períodos democráticamente estipulados deben respetarse y no ser manoseados según caprichos personales.
Estimamos que la renuncia o no de los funcionarios de su gabinete, demuestra la forma de politizar el gobierno, haciendo política mediante la estructura municipal, pues la incompetencia demostrada por algunos de ellos, no son motivo de recambio, cuando una elección perdida si lo es.
Sr. Intendente, ¿es acaso que sus funcionarios no repartieron suficientes bolsones de comida, no repartieron suficientes chapas de zinc, bolsas de cemento, o no realizaron con suficiente fuerza los aprietes a los empleados municipales que correspondía y por eso hoy tiene sus renuncias en su escritorio?
El costo político debe pagarse en ese ámbito, y no consideramos ético el manipular una estructura comunal y perteneciente al pueblo, como nuestra municipalidad, tal como lo hace el gobierno local.
Es una falta de respeto a nuestra gente, y está claro que nuestra gente no cambia su dignidad democrática por una chapa de zinc.
Desde aquí, no pedimos públicamente ninguna renuncia, porque creemos y defendemos a cualquier costo nuestro sistema democrático, pero si solicitamos, con el pueblo de testigo, se defienda a nuestra gente y no al vacío pseudomodelo nacional, sin politizar ni usar recursos que no le pertenecen a un partido político, sino al pueblo que lo vota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario